viernes, 14 de octubre de 2016

El abismo.

Dejemos a un lado las interpretaciones literales, los "ah, en esto me manejo yo". Miremos más allá y no nos dejemos llevar solo por lo simple. ¿Qué es el abismo? 

Normalmente se califica como algo negativo, peligroso e incomprensible: desconocido. Suele transmitir miedo y vértigo, ni siquiera somos capaces de asomarnos al mismo. Pero, ¿y si le diéramos la vuelta a ese pensamiento? 

Quizás la superficie lisa no representa más que nuestra vida lineal, nuestra zona de confort. En compensación, tenemos el abismo protagonizando el terreno de los sueños. Ese gran cambio, ese gran salto de nivel al que nos cuesta tanto adentrarnos. Solo los valientes que dan el salto más grande, los que se tiran de cabeza a la piscina, son los que consiguen llegar al abismo. Infinito, por cierto, pues su límite está en nuestra mente.

No será fácil llegar al abismo pues aparecerán muchas piedras y baches por el camino: "No lo hagas, eso es peligroso para ti, ¿en qué piensas?" Pero sin duda, el peor enemigo al que tendrás que enfrentarte serás tú mismo, la peor lucha que presenciarás jamás. Por ello, muchxs se rinden sin intentarlo siquiera. Entonces, ¿si tenemos miedo de nuestra persona cómo no vamos a tenerlo del abismo?, ¿miedo al abismo o a lo que implica llegar a él? 


No hay comentarios:

Publicar un comentario